- En mi esfera personal monto en bici primeramente porque me gusta. La bicicleta me gusta estética e intelectualmente como máquina creada por el hombre. Montar en bici hace bien a mi salud a corto y largo plazo. Por último - y esta es una apreciación muy personal - creo el que montar en bici es una imagene estéticamente atractiva y además está de moda :-).
- Abriendo el círculo; montar en bici beneficia a la comunidad en la que vivo. Cuando salgo en bici a la compra es un coche menos el que se mueve, que potencialmente puede agreder visual, acustica, y físicamente a los otros usuarios de la via (los peatones). Volveré más tarde sobre esto.
- Y por último, a un nivel global, reduzco la huella que dejo en el planeta; no sólo por el combustible sólido que uso, sino por el desgaste propio en si de los coches en trayectos absurdos.
Estoy absolutamente convencido que una de las herramientas más importantes para conseguir unos núcleos urbanos más habitables es reducir (impedir, fiscalizar, cohibir...) los desplazamientos en coches. Además de los beneficios conocidos por todos acerca de la reducción de humos, etc... creo que el más importante es el que se produce en la psique de las personas.
Cuando más arriba hablaba de agresiones a personas no me estaba refiriendo a las más obvias; atropellos, etc... Me refiero a la imposición desde una supuesta superioridad del coche de la voluntad de unos (los conductores) sobre los otros (los peatones).
Todos vemos en nuestros lugares de residencia, trabajo y ocio actitudes agresivas de las personas que conducen. Aparcamiento en doble fila, pasos de cebra, etc... No merece la pena que las describa aqui. Como ciclista veo estas agresiones (impunes por omisión de la autoridad) constantemente. Me custa creer que una sociedad con un mayor peso del trasporte en bicicleta se pudieran seguir dando estas acciones.
Está descrito en mil sitios el cambio de personalidad que sucede cuando alguien se pone al volante de un coche. Como caballero medieval en su armadura, el conductor se siente aislado de la realidad exterior y como dominador de una montura más poderosa, se siente superior a los que los rodea. De esa falsa percepción de la realidad se originan muchos de los conflictos que tenemos que soportar todos los dias. Dudo mucho que esas trasformaciones puedan suceder montado en una bici a 10 km/h.
Alguien escribia en un foro que cada medio de transporte tiene su entorno natural; me gusta montar en bici cuando me muevo en mi pueblo y cojo mi coche grande para ir de viaje. El montar en bici en los núcleos urbanos no supone renunciar a los coches, simplemente utilizarlos más inteligentemente. Seguramente falta más de una generación para que esta idea cale en España.





